Alemania se destaca por su desarrollo energético y tecnológico, su vínculo con Chile se consolida con una alianza partnership desde 2019. Dicho convenio ha permitido la colaboración en materia de energía entre ambas naciones. Cabe destacar que Alemania cuenta con una población 83,5 millones de habitantes y una demanda energética de 519 TWh – anual con una distribución administrativa de 16 estados federados (regiones de limitación administrativa), lo que hace que los aspectos energéticos sean relevantes para la nación del norte y genere alianzas en estos mismo temas.
Así mismo, en la política energética se destaca la Ley Alemana de Energías renovables (Ley EGG) implementada desde el año 2000, la cual ha establecido metas de diversificación de las fuentes energéticas hacia una matriz carbono neutral, determinando que para 2030 un 80% debe corresponder a fuentes de energías renovables y ya para 2045 el cumplimiento debe apuntar a la carbono neutralidad. A 2025 Alemania posee 210 GW de potencia instalada de fuentes renovables y un 55% de generación anual nacional cubierta por estas fuentes.[1] [2]
Lo anterior propiciado por la ley y un principio fundamental; la expansión de las energías renovables son de “interés público supremo” y sirve a la seguridad nacional, esto le da prioridad jurídica a la transición energética sobre otros temas. En este contexto, la ley fomenta el desarrollo de proyectos energéticos provenientes de fuentes limpias en todas las escalas. Por lo anterior, Alemania no solo ha incursionado en el despliegue de proyectos de gran envergadura sino que también en la generación de energía desde la ciudadanía. Por lo que las cooperativas energéticas presentan un crecimiento y auge en los últimos años; al término del 2025 en Alemania existen 998 cooperativas energéticas en operación.

Según Ehrtmann et al. (2021) las comunidades energéticas son organizaciones cuya propiedad mayoritaria pertenece a personas de la región donde se encuentra ubicada la instalación de energía renovable. Estas organizaciones se caracterizan por integrar dos dimensiones esenciales: un proceso abierto y participativo, así como la distribución en las ganancias económicas. En el contexto alemán, la mayoría de estas entidades se estructuran legalmente como cooperativas registradas ante la confederación de cooperativas alemana (DGRV) y el Registro central de datos del mercado energético (MaStR) para su contabilización en las cuotas de generación renovable nacional.
Además, se describen a las comunidades energéticas como organizaciones híbridas situadas entre las entidades con y sin fines de lucro, ya que sus motivaciones no son exclusivamente financieras, sino que persiguen objetivos sociales y ecológicos. Debido a su enfoque en la gobernanza democrática de los sistemas energéticos, estas entidades desempeñan un papel crucial en la transición energética al fomentar la innovación sostenible y promover el proceso de descarbonización a nivel local. En términos más técnicos, los proyectos ciudadanos no tienen restricción de potencia instalada en el desarrollo de sus plantas, solo quedan supeditados a la disponibilidad de la red para su conexión.
¿A qué se debe el gran número de organizaciones operativas en Alemania?
¿Qué aspectos del contexto alemán son rescatables para implementar en Chile?
Estas son preguntas que motivan la observación y el análisis de la realidad alemana, ante su éxito en el progreso de la transición. La ley EEG facilitó la conformación de las cooperativas energéticas entregando aspectos diferenciadores y habilitantes en el mercado de generación y comercialización de energía. La gran esencia de las cooperativas alemana, es que el apoyo estatal no se presenta como un financiador de inversión, sino como un garante de condiciones que permitan su sostenibilidad en el tiempo. Parte de estas medidas se presentan a continuación.
- Exención de la EEG-Umlage: eliminación del recargo aplicado al consumo eléctrico destinado al financiamiento de las energías renovables, reduciendo los costos asociados al suministro y al autoconsumo de electricidad para consumidores y cooperativas.
- Bono de energía para inquilinos (Mieterstromzuschlag): incentivo económico otorgado a proyectos que suministran electricidad generada mediante sistemas fotovoltaicos instalados en un mismo inmueble a sus residentes locales (Mieterstrom). Este mecanismo promueve el autoconsumo colectivo y el aprovechamiento local de la energía renovable, reduciendo además parte de los cargos asociados al uso de la red de distribución.
- Tarifa de inyección (Feed-in Tariff): mecanismo de remuneración establecido por la EEG que garantiza una tarifa por la energía renovable inyectada a la red durante un período de hasta 20 años. Para instalaciones de menor tamaño, este régimen evita la participación en procesos competitivos de subastas, proporcionando certeza de ingresos y reduciendo el riesgo de inversión para pequeños productores y cooperativas.

Sumado a lo anterior, los organismos de auditoría y control establecidos por ley permiten llevar una revisión constante, tanto para la creación como operación de estas organización. Aspecto clave para mantener la agencia y representatividad de este modelo de generación ciudadano, respondiendo a los cumplimientos de metas y avances legislativos del ecosistema energético.
Chile posee un enorme potencial para el despliegue de estas formas de generación local. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y programas desarrollados, es evidente que se requiere una transformación profunda en las condiciones y reglas del sector: un escenario donde el Estado no solo garantice su subsistencia, sino que habilite a la ciudadanía para participar activamente desde las etapas iniciales. El contraste con el modelo alemán es categórico; allá la participación ciudadana es fuerte y las condiciones habilitantes permiten despegar a casi mil proyectos, una cifra muy superior a la realidad chilena. Superar esta brecha no es una utopía, sino una oportunidad; si logramos traducir ese potencial en voluntades legislativas y marcos regulatorios, Chile tiene todo para liderar su propia transición energética desde las comunidades.
Este estudio se realizó en el contexto de Programas de Pasantías en Energías ANID – Ministerio de Energía y desarrollada en el Heidelberg Centrum für Ibero-Amerika-Studien (HCIAS) de la Universität Heidelberg-Deutschland. Agradecimiento a las entidades que accedieron a conversar sobre el modelo alemán de cooperativas: HEG, Burgerwerke y GVB.
[1] https://www.umweltbundesamt.de/en/press/pressinformation/renewable-electricity-generation-limited-growth?utm_source=chatgpt.com
[2] https://www.bundesnetzagentur.de/SharedDocs/Pressemitteilungen/EN/2026/20260108_EEG.html?utm_source=chatgpt.com
Links relacionados
Ehrtmann, M., Holstenkamp, L., & Becker, T. (2021). Regional electricity models for community energy in Germany: the role of governance structures. Sustainability, 13(4), 2241.